Hola lectores. Colocarse al día es una cuestión difícil pero
bueno, sin desperdiciar más tiempo les traigo por acá otra reseña sobre unos
libros muy bien hablados y que hasta el momento no me había animado a leerlos
debido a ciertos inconvenientes y más porque cuya sinopsis se me hizo similar a
cierto libro que hace añales leí y no quería arriesgarme con los populares
clichés que ahora nos embargan. Pero no fue así, y aunque la lectura, o mejor
dicho, la historia, no me impactó como tal, ni se me hizo memorable; constituyó
un agradable viaje narrativo, realmente fuerte en ciertos sentidos y, a mí parecer,
muy bien contada. Se trata sobre la muy popular Gayle Forman y sus libros: “If I Stay” y “Where She Went”, (“Si Decido Quedarme” y “De lo que ella fue” en
español).

"Mía tiene diecisiete años, un hermano pequeño de ocho, un padre músico y el don de tocar el chelo como los ángeles. Muy pronto se examinará para entrar en la prestigiosa escuela Julliard, en Nueva York, y, si la admiten, deberá dejarlo todo: su ciudad, su familia, su novio y sus amigas. Aunque el chelo es su pasión, la decisión la inquieta desde hace semanas.
Una mañana de febrero, la ciudad se levanta con un manto de nieve y las escuelas cierran. La joven y su familia aprovechan el asueto inesperado para salir de excursión en coche. Es un día perfecto, están relajados, escuchando música y charlando. Pero en un instante todo cambia. Un terrible accidente deja a Mía malherida en la cama de un hospital. Mientras su cuerpo se debate entre la vida y la muerte, la joven ha de elegir si desea seguir adelante. Y esa decisión es lo único que importa."
Comienzo a hablarles de “If I Stay”. Mía, la protagonista,
es una dotada Chelista que vive con su peculiar familia (unos padres con
espíritu punk y un hermano hiperactivo) en Oregón. Mía es uno de esos
personajes que sencillamente se agradan porque, puede sonar algo bobo, pero
notamos que no es un personaje forzado, es un personaje casi natural, con el
que desde el inicio congeniamos por su amor a su familiar, su amor al Cello y a
la música clásica, su amor hacia Adam y su amor hacia el café. Hasta los
momentos, la vida de Mia es normal excepto que sobrelleva la crisis del “futuro”
debido a los evidentes caminos que tomaran su vida y la de Adam, detalle que
profundizamos más avanzada la historia. Adam, el novio de Mia, es una
ascendiente estrella en una banda emocore en cuyos momentos se halla ya en
creciente popularidad. Pero ya dejaré de divagar en esos detalles para
enfrascarme en el conflicto del asunto. Y el conflicto es el accidente.
Justamente pocas horas después de comenzar la historia, Mia
y su familia sufren un terrible accidente automovilístico del cual solo Mia
sobrevive, a medias, ya que su cuerpo sufre diversos traumas y se halla en UCI
sumida en un coma. Sin embargo, Mia, justamente luego del impacto padece un
pequeño inconveniente; al parecer su alma o consciencia, de alguna manera, se
separa de su cuerpo y ella, perdida al inicio y haciendo conclusiones por su
cuenta, nos narra su odisea presenciando todo como un fantasma (únicamente
similares en que nadie se percata de su presencia), como ese narrador
omnipresente que generalmente nos cuenta las historia desde ese punto de vista terciario.
Es así como “If I Stay” se desarrolla, desde la vigilia de
Mia considerando si dejarse ir o quedarse, aún cuando no sabe cómo hacer alguna
de las dos cosas. Curiosamente la historia, en general, transcurre en menos de
cuarenta y ocho horas, pero supongo que lo que realmente hace singular y muy
popular a “If I Stay” es la agraciada manera en que Gayle pudo trasladarnos y
sentir tan vívidamente los recuerdos de Mía, ya que estos son los que
generalmente desenvuelven el argumento, siendo de alguna forma los
inconscientes debates y razones que Mia se plantea para tomar su decisión, una
decisión que la hará continuar con vida o morir.
Y es tan profundo el frenesí con el que Gayle nos describe y
adentra en estos hermosos recuerdos, que a pesar de ya estar informados de la
muerte de los padres y el hermano de Mia, muy a nuestro doler, nos encariñamos
con ellos y es este el detalle que todo lo que esté o está viviendo Mia nos
pegue y transforme de esta manera nuestro viaje narrativo en una especia de
introspección no solo de Mia, sino también de nosotros al, como buenos
lectores, ubicarnos en los zapatos de Mia e imaginar sus circunstancias.
Circunstancias que nunca le desearía a ninguna persona.
“If I Stay” es un libro ligero, dramático y profundo si lees
entre líneas. Un libro que fácilmente lo puedes leer en una tarde ya que sin
darte cuentas te enganchas a él porque desear saber si Mia vive o no (aunque ya
lo sepas por si leíste la sinopsis de su secuela), ya que deseas saber en
realidad por qué ella, sabiendo a ciencia cierta todo lo que tendría que
atravesar si deseaba seguir viviendo, toma esa decisión. Y esa lucha fiera y
cruel es lo que hizo especial “If I Stay”, pero como comenté al inicio,
realmente no se me hizo memorable.
Los personajes fueron muy bien construidos, con
personalidades sumamente originales y con sus propios demonios internos. A mi
parecer, Gayle se lleva un buen abrazo de mi parte por haber dado vida a los
padres de Mia y a su hermano. Y es que lectores, si se animan a leer “If I Stay”,
sino es que ya lo leyeron, sabrán de lo que les hablo. Otros personajes relevantes
son los abuelos de Mia, su mejor amiga Kim, y mayormente, todos los que
aparecen tanto en esas cuarenta y ocho horas como en los recuerdos de Mia.
El final de “If I Stay” es brusco. No es tan sutil, que es
la forma en que se caracteriza la narrativa de Gayle al emergernos en los
recuerdos de Mia y demás puntos de la historia. Así que con un final de esas
índoles, era lógico, más que claro y de carácter obligatorio una continuación.
Y la tenemos, tenemos una fantástica continuación.
"Han pasado tres años desde el devastador accidente… tres años desde que Mia se alejó para siempre de la vida de Adam.
Ahora, viviendo en lados opuestos de la costa, Mia es una estrella en ascenso de Julliard y Adam es una sensación periodística en Los Ángeles gracias a su nuevo estatus de estrella rockera, por no hablar de su nueva y famosa novia.
Cuando Adam queda atrapado en Nueva York solo, el destino junta a la pareja una vez más por una última noche. Mientras exploran la ciudad que se ha convertido en el hogar de Mia, Adam y Mia regresan al pasado y abren sus corazones al futuro."
“Where She Went”, la secuela de “If I Stay”, tiene un
pequeño y dramático cambio ya que nos es a Mia a quién le seguimos el hilo
ahora, sino a Adam. El amor de Mia. Esta secuela se desarrolla tres años
después del accidente y no comienza de inmediato con la información que nos
morimos por saber, es decir, qué pasó con Mia.
El libro inicia siguiendo a Adam como la estrella que es en
el pináculo de la fama. Observamos los problemas que este sufre al no estar
contento con lo que posee y le rodea, al sentirse desdichado y muy evidentemente,
vacío. Por lo que es capítulos más adelantes cuando nos enteramos, poco a poco,
que los caminos de Mia y Adam se separaron sin un adiós. Y es Mia quien
abandona a Adam quien, en cuyo dolor y sufrimiento, deja de ser él mismo para
darle paso a una fase que yo encontré autodestructiva y que lo seguía siendo
incluso cuando, luego de una año, él regresa con su banda, se inspira en su
dolor, escribe las canciones y se catapultan a la fama.
Adam está mal y él lo sabe. Pero no se halla mal por
tristeza o el sentimiento de pérdida que lo aflige, lo cual creemos desde el
inicio pero solo al final descartamos que así no es. Es culpa lo que hace a Adam
infeliz.
Sin embargo, por razones del destino, Adam y Mia se
reencuentran, pasados tres arduos y largos años. Y, de nuevo, con recuerdos,
esta vez de Adam, Gayle desarrolla la historia y nos sumerge de tal manera en
la experiencia de este personaje que prácticamente sentimos el estar allí con
él, sufriendo, riendo, llorando o siendo feliz.
Al igual que “Is I Stay”, “Where She Went” se desarrolla en
el transcurso de dos días. Dos días en el que Adam y Mia se dicen correctamente
adiós… Y hola nuevamente. Donde ambos cierran un ciclo doloroso de sus vidas,
un ciclo que en definitiva les hizo creer, aprender y ser mejores personas.
También en este libro sabemos un poco sobre qué fue de algunos personajes del
pasado libro. No obstante ni en este o el anterior libro obtenemos alguna
respuesta o sugerencia sobre el por qué Mia pudo durante su coma estar separada
en cierta medida de su cuerpo. Es un completo misterio que Gayle nos deja a
nosotros y me pareció certero ya que si
ella hubiera dado alguna explicación lógica como tal, el libro se habría
estropeado.
En consecuencia lectores, “If I Stay” y “Where She went” son
libros ligeros factibles para leer en un solo día, que algunos pueden
considerar simples y lindos, otros como profundos y sensibles, y demás como una
historia digna de leer y tener en cuenta. Inclusive puede que hasta a muchas personas no les guste este
género. En fin, cada cabeza es un mundo y el mío es similar al del Had Matter
(El sombrerero), y si desean reflexionar un rato y vivir este tipo de viajes
emocionales, le recomiendo leerlos. En cambio, si ya los han leído ¿Qué les
pareció?
Cuídense y hasta la próxima. Ciao.
Posdata: He decido retirar las frases por ciertos problemas
de estética, pero apenas pueda, anexaré estas a las entrada nuevamente.